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Acciones
solidarias
Safari Sensorial
Un gratificante y dinámico programa a través
del cual se les ofrece a personas con discapacidad visual una
oportunidad única para "ver" la vida silvestre a través del
sentido del tacto.
Utilizando taxidermias, pieles, cráneos y
cuernos, donadas y prestadas, jóvenes y niños ciegos son capaces
de obtener una perspectiva "visual" de como son los animales
salvajes.
El Safari sensorial se desarrolla todos los
años, mientras que miembros voluntarios del SCI ayudan a los
participantes y les cuentan acerca del tamaño de los animales,
sonidos, hábitats y comportamientos.
Tocar el interior del hocico de un puma,
sentir la dureza de la cornamenta de un ciervo colado o
acariciar la gruesa piel de un oso, son experiencias que incluso
muchas personas videntes nunca van a vivir.
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Safari Sensorial
“Hola! Cómo te llamas?” “Juan”
…Y Juan, guiado por mí, pasa su mano por el
cuerpo del animal que tengo a mi lado…”Sabes
cómo se llama?” “Es un Antílope de la India y
hay muchos en todo el mundo. Tienen patas muy
altas (por aquí, tócalas) y por eso saltan y
corren mucho más que los leones. También tienen
estos cuernitos retorcidos que defenderse, que
también podés tocar… ”
“Y qué comen?” Pregunta Juancito.
“Comen pasto….”
Con este diálogo empezó mi participación en la
16º edición del Safari Sensorial que todos los
años es organizado por el Safari Club
Internacional Capitulo Argentino, esta vez con
fecha 17 de agosto en la sede del Pabellón Ocre
de la Rural, en el barrio de Palermo de la
Ciudad de Buenos Aires.
Este evento tiene por objeto de que los niños
con menores capacidades (muchos de ellos no
videntes) puedan conocer y apreciar mediante sus
sentidos los animales que normalmente están
fuera del alcance de sus posibilidades de visión
y percepción.
A esta convocatoria concurrieron más de cien
asistentes, incluyendo alumnos de dos colegios
de Monte Grande y de Temperley -Institutos V.A.E.
y Talita Kum- sumados a sus animosos maestros y
guías que merecen miles de alabanzas por tan
encomiable labor de acompañar, guiar y enseñar a
niños ciegos, autistas y con otras
discapacidades.
Este acontecimiento anual en el que colaboraran
socios y socias voluntarios del Safari Club,
permite que los niños (y no tan niños)
discapacitados puedan conocer y apreciar a
través de sus sentidos las distintas especies de
animales y sus características. El Safari Club
destaca y agradece la presencia y explicación
llevada a cabo por: Juan Carlos Migliorini,
Carlos Macías, Tomás Rodríguez Escalera, Miguel
Abescat, Liliana Saccomano, Ricardo Oliveto y
María Arnaiz.
Mientras se les permite percibir sus formas a
través del tacto (la forma de “ver” de los no
videntes), se les relata sus hábitos, altura,
medidas, hábitat y se responde a sus
inquietudes.
El encuentro comenzó con un refrigerio de
empanadas y pizzas en una de las confiterías de
la Sociedad Rural y luego los concurrentes se
congregaron en un gran salón donde se exhibían
varias especies de animales taxidermizados de
cuerpo entero.
Cada una de estas especies fue rodeada
sucesivamente por grupos de chicos que
preguntaban y planteaban sus inquietudes,
acariciando al mismo tiempo su pelaje o
recorriendo las distintas partes del cuerpo,
previo a unas palabras de presentación
pronunciadas por el Sr. Aldo Carafa, quien con
su capacidad de siempre organizó y condujo este
evento,.
Este recorrido duró poco más de una hora y al
finalizar el mismo el Sr. Aldo Carafa pronunció
unas palabras de agradecimiento a las
autoridades, maestros y sponsors, incluyendo la
empresa Felfort quien ha auspiciado este llamado
“Safari Sensorial” a lo largo de los años de su
existencia, además de donar golosinas para
regalar a los niños antes de su partida.
Agradecemos también la contribución de caramelos
y alfajores de la Sra. Liliana Saccomano y el
Sr. Luciano Baronzini.
A continuación, los alumnos de ambos colegios
respondieron distintas preguntas del conductor
referidas al tema y entonaron algunas canciones.
Alrededor de las 14 horas la jornada llegó a su
fin y el grupo partió en sus respectivos micros
escolares, con mucha alegría por haber recibido
no sólo conocimientos, sino también el amor de
quienes están dispuestos a brindar su tiempo y
energía para que estos niños puedan integrarse a
la sociedad.
Mi sensación personal es que, aunque la mayoría
de ellos padecen de graves incapacidades y tal
vez no recuerden todo, siempre algo les quedará
en sus mentes pero, sobre todo, en sus sentidos.
También disfrutaron de un día distinto en su
rutinaria vida, a la que muchas veces es
necesario entrar para despertar su curiosidad e
invitarlos a conectarse con el mundo exterior.
Florencia Díaz Heer |
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